DESÁNIMO Y ESPERANZA
DESÁNIMO Y ESPERANZA
El presente vacilante, tristezas, desesperación, una crispación imponente de la vida; a veces, nos acerca a la realidad y nos llenas de incógnitas; hechos puntuales quedan en suspenso en un auto análisis de la condición humana. Cerrar los ojos a esta realidad en la que vivimos, nos lleva a una realidad compleja e introspectiva, en muchos casos deformada, en todas mis impresiones en un momento de haber llegado al final de la incertidumbre, y me pregunto dónde nos llevarán estos acontecimientos.
Especulación, especulación, trampas legales, contratos de alquiler imposibles, viviendas inasequibles, hogares sin familia, sin niños. Qué sociedad espera a las nuevas generaciones, sino pueden tener una vivienda, y más trágico aún, sin un trabajo estable y un sueldo insuficiente, en muchos casos, ni juntando el de dos trabajos. No se dan cuenta todos estos grandes empresarios y los pequeños, que también ellos se verán afectados; la vida gira, como la tierra, ahora es de día, pero luego, llega la noche.
Tengo fe en las nuevas generaciones lo están demostrando con esta acampada en Sol; creo que hemos mejorado en los errores cometidos, si somos capaces de que estas manifestaciones funcionen, podremos mejorar no sólo en la vivienda; pero, hay que seguir, no volver atrás, a esa insensibilidad que parecía adormecer a la juventud y convertirla en robótica a través de las redes sociales.
La historia nos demuestra que, cuando se lucha con solidaridad y empatía por los derechos universales de la ciudadanía en las calles: sin violencia, pero con altruismo, cordones humanitarios, mirando al opositor a la cara con fuerza y rigor, se consigue más que, con insultos y violencia.
Maricarmen ha sido el revulsivo por la injusticia de su desahucio. Los grandes especuladores apuestan por tener secuestrada a la gente con el poder del dinero, hay que demostrarles que aunque tengan ese poder, el resto de la gente de principios, tienen la fuerza de la razón tan poderosa mucho más que la del dinero, y que a la larga triunfará; puede que ahora ganen, pero las calles con su revolución pacifista logrará su propósito, este y el que se propongan; pero también les recuerdo, que la responsabilidad de voto es de todos, es nuestra.
Ya tenemos fecha para meter nuestro voto en las urnas el veintinueve de Noviembre y vuelvo a pedir responsabilidad a los que somos de izquierdas toda la vida, los que contribuimos a la Constitución Española, aunque no nos engañemos, todavía están los que no la votaron, los mismos, que no han votado los decretos, los mismos, que han puesto siempre palos en las ruedas a los avances sociales, por lo tanto RESPONSABILIDAD.
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